El mundo se desmoronaba poco a poco al comprobar día tras día que mi maravilloso hijo se escurría de entre mis manos, se escapaba sigilosamente abandonando todo lo que había aprendido hasta ese momento. Había sido atrapado por un inesperado alud de tinieblas llamado autismo.
1 comentario:
Hola Juani,realmente se ve muy interesante y sobre todo muy útil. Gracias. Mis mejores deseos para ti y Juanlu. Cariños. Carmen
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