El mundo se desmoronaba poco a poco al comprobar día tras día que mi maravilloso hijo se escurría de entre mis manos, se escapaba sigilosamente abandonando todo lo que había aprendido hasta ese momento. Había sido atrapado por un inesperado alud de tinieblas llamado autismo.

Y se hizo la luz

Bienvenidos a este blog. Espacio dedicado a la discapacidad en general, pero mas concretamente a los trastornos del espectro autista (TEA ). En él, trato de reflejar mi experiencia como profesional de la educación y madre de una persona con autismo.



27/7/09

Enseñando el concepto de cantidad

CONCEPTOS UNO – DOS

MATERIALES:· Dos recipientes exactamente iguales (preferentemente blancos o transparentes), pueden ser cajas de cartón o plástico, vasos de plástico o de cristal, etc.
· Etiquetas de papel: una con el número 1 y otra con el número 2 que se vean bien.
· Material discontinuo y contable pero homogéneo: garbanzos, judías, caramelos, bolas, etc.
LUGAR:Aula o sala de trabajo.
PERSONAS:Niño/a y profesor (o adulto).
PROCESO DE ENSEÑANZA:El adulto preparará dos recipientes con sus etiquetas correspondientes (1 – 2) y los colocará sobre la mesa. El adulto y el niño se sentarán uno al lado del otro frente a los recipientes. A continuación se ponen tres caramelos exactamente iguales (mismo tipo, mismo color, mismo sabor…) en la mesa y el adulto señalará el recipiente que tiene el nº 1, mientras dice “x (nombre del niño) mete aquí un caramelo, uno” moldeando los dedos del niño para que indiquen uno. En este momento manipula la otra mano del niño para que coja un caramelo y lo eche en el recipiente correspondiente. Después dirigiéndose al niño dice “muy bien un caramelo” signando y poniendo énfasis en el uno.
Después se vuelve a repetir el mismo proceso pero con el nº 2.
Durante todo el proceso de enseñanza se procurará que el niño mire en todo momento el objeto de trabajo y, así de esta manera, mantenga la atención.
Se repetirá el proceso de enseñanza varias veces retirando poco a poco nuestra ayuda hasta que pueda hacerlo solo.
Después invertiremos el orden de los recipientes ahora será 2 – 1 y volveremos a repetir el entrenamiento (prestándole ayuda si lo necesita). Cuando lo haga bien volveremos a alternar el orden de los recipientes (1– 2). Lo repetiremos tantas veces como sea necesario hasta conseguir que el niño lo haga correctamente sin ayuda.
Después cambiaremos el color de un caramelo (por ejemplo uno rojo y dos amarillos) y le pediremos que haga el ejercicio. Si lo hace bien cambiaremos el color de otro de los caramelos (rojo – amarillo – naranja) y le invitaremos que los ponga en los recipientes correspondientes.
Con el fin de que el niño generalice lo aprendido, cambiaremos los caramelos por judías, garbanzos, cosas heterogéneas … y alternaremos de vez en cuando el orden de los recipientes. Más tarde lo haremos en otra mesa, otra sala y con otro adulto.
Procuraremos siempre que señale el recipiente, indicando la cantidad con los dedos, mientras vocaliza el nombre del número, para después pasar a introducir los objetos en su lugar correspondiente.
Cuando el niño domine por completo este ejercicio, se pasará a realizar fichas sobre estos conceptos:
· Dibujar las cantidades (1 – 2) en los conjuntos que tienen su número escrito.
· Escribir el número en los conjuntos que tienen uno – dos elementos. (previamente se habrá trabajado la grafía de los dígitos de distintas formas).
· Unir con flechas conjuntos y dígitos.
· Completar conjuntos.

Además procuraremos introducir en cualquier momento estrategias que favorezcan y fomenten el uso de los conceptos aprendidos en situaciones prácticas de la vida diaria.
Durante todo el proceso debemos utilizar los reforzadores sociales, no obstante se pueden utilizar premios de vez en cuando, (al final de la sesión, o cada cierto nº de repeticiones) si fuera necesario.
De la misma manera se irán enseñando los demás números, pero introduciéndolos de uno en uno y asegurando la adquisición antes de pasar a otro. La secuencia podría ser 1-2; 2-1; 1-2-3; 1-3; 2-3; 1-2-3; 3-1-2; 3-1: 3-1-2; 3-2; 1-2-3-4; 1-4;….
Este es el método que utilice hace muchos años con mi hijo Juan Luis (recuerdo que usaba caramelos “sugus”) y le resultó muy fácil. El descubrimiento de los números supuso para él poder abrir una ventana al mundo que le rodeaba.

2 comentarios:

anabel dijo...

Hola, muchísimas gracias por la información.
Nosotros trabajamos los números y las cantidades con Erik hace ya un par de años, pues le apasionan los números. Fue un sistema parecido al que cuentas, pero con más ejercicios.
Ahora está por los potenciales, ja,ja, es que de verdad que le encantan las cifras.
Besotes y enhorabuena por el blog.

Jana dijo...

Anabel, gracias por tus palabras. Me dejas de piedra con lo de los potenciales. Erik debe ser muy inteligente. Yo también hice muchos ejercicios, aquí me he centrado en la metodología principalmente, por si puede servir de ayuda en otros casos y para la la enseñanza de otros conceptos.
Sigo muy de cerca tu blog, eress un ejemplo para mí.
¡Enhorabuena!